EDICIÓN IMPRESA |
Personal de SENASA de la provincia se encuentra trabajando desde hace un mes en el departamento Andalgalá en el control de la evolución poblacional de la langosta.
Los médanos que existen en la geografía departamental son los lugares apropiados para los nacimientos, especialmente en la Quebrada del Cura, en el límite con Belén, Chañar Yaco, El Mollecito y Pipanaco, para el lado de Pomán, “porque cuando se producen grandes precipitaciones todo va a caer como en una especie de laguna y ése es el lugar apropiado para el nacimiento de los insectos”, informaron desde el organismo.
Las tareas de control se hacen en los estadios ninfales, “para evitar que se conviertan en voladoras, porque después se hace más difíciles controlarlas”. Esto implica una menor aplicación de plaguicidas que no tienen poder residual pero sí de volteo, esto implica trabajar en lugares específicos, “pequeños manchones o mangas”.
Se pretende finalizar con las tareas a principios de marzo.