EDICIÓN IMPRESA | El acto central se cumplió frente al Parque de los Niños, donde se instaló el mástil de 30 metros de alto para la bandera donada por la Fábrica Argentina de Aviones.
Todavía no había salido el sol en la ciudad y ya en el Parque de los Niños, un grupo de alumnos de escuelas de la Capital, acompañados de casi todos los ministros del gabinete provincial y por la propia Gobernadora, Lucía Corpacci, concretaron uno de los momentos más emotivos que tuvo el acto central del pasado miércoles para recordar un aniversario más del fallecimiento del general Manuel Belgrano, en un año particular ya que se cumplieron 200 años de la creación del emblema patrio.
Fue el momento de izar la enorme bandera argentina donada por la Fábrica Argentina de Aviones, en el mástil (de 30 metros de alto) también construido e instalado por técnicos de la planta instalada en Córdoba. La tela de paracaídas utilizada para confeccionar la bandera le otorga un efecto que impacta: la más leve brisa la hace flamear.
Con este marco, entre el cielo azul brillante y los cerros como fondo, se realizó el acto protocolar en el que se tomó la promesa a la bandera a miles de chicos de las escuelas de la provincia y el juramento a los cadetes de la Escuela de la Policía.
Entre el izamiento de la bandera y el inicio del desfile hubo tiempo para que los alumnos, funcionarios y demás asistentes, incluso la propia Corpacci, tomaran chocolate con bollitos especialmente preparados para la ocasión, con lo que se le dio un toque tradicional y popular al festejo oficial.
“Cuando hablamos de Bandera -dijo Corpacci en su discurso- esa Bandera que estamos viendo hermosa, flameando; cuando hablamos de ella no hablamos de algo solamente simbólico, es nada más y nada menos que lo que nos distingue, nuestra soberanía, nuestra cultura, identidad, historia y costumbres. (...) Entonces la Bandera no solo sirve para identificarnos en los partidos de fútbol, sino como nuestro ser nacional, lo que somos y lo que queremos ser. Y tenemos que empezar en serio a respetarla y a honrarla. Tenemos que empezar a festejar nuestras fechas patrias como si fueran el cumpleaños de nuestro ser más querido, porque no es una cosa lejana sino la esencia de nuestro pueblo y la tenemos que defender”.
Apostillas
Extenso
La espera entre el izamiento oficial de la Bandera que se instaló en el Parque de los Niños y el momento en el que comenzó el desfile y su finalización provocó que varios chicos se descompusieran y hasta se desmayaran. Una alumna, concretamente, debió ser llevada por esta circunstancia al Hospital de Niños "Eva Perón" en una ambulancia.
Extenso II
También fue muy largo el discurso de la ministra de Educación, María Julia Acosta. Era, sin lugar a dudas, la más indicada para dirigirse a la población en esta fecha. Pero su intervención se hizo demasiado larga, mucho más que la de la propia Gobernadora, que utilizó apenas un cuarto de tiempo que la ministra para su discurso.
Desfile
El paso de los chicos de la Escuela Especial Nº 10 y de la escuela "Luisa María Sesín", que recibe a chicos con disminución en la capacidad auditiva, arrancó los aplausos más emotivos del público.
Vallado inservible
De muy poco sirvió hacer el vallado con una soga para que el público no invadiera el trazado de la Avenida Venezuela para sacar una foto al paso de los chicos que desfilaban. Madres, padres, tíos y abuelos con cámaras, saltaron la soga y consiguieron la imagen.
Desfile II
Otro momento destacado del desfile fue el mismo cierre, en el que pasaron frente al palco automóviles antiguos. Había gordinis, escarabajos y hasta un Falcon a puro lujo.