10.07.12| 12:18 Una parte del cuerpo de la mujer que merece especial atención.
El pecho y el escote son dos de las zonas más atractivas de la silueta femenina y también de las más delicadas, por eso necesitan cuidados específicos. Los malos hábitos, los cambios de peso muy bruscos, el envejecimiento, los cambios hormonales (por ejemplo durante el embarazo) son algunos de los factores que inciden en la belleza del pecho.
Lo más importante a la hora de tener un pecho sano es visitar al ginecólogo regularmente para una revisión, al menos una vez al año. En cuanto a enfermedades, el cáncer de mama es uno de los que mayor porcentaje de curación tiene, para lo que la prevención, así como el diagnóstico precoz, son básicos para superarlo de la mejor forma posible.
La hidratación y el cuidado diario son fundamentales para mantener el pecho en buena forma. Se puede elegir entre un producto específico para el pecho (que ayudará a fortalecer sus tejidos y evitar la flacidez, para que no caiga prematuramente), o con un hidratante de cuerpo habitual, dependiendo del grado de tratamiento que se busque.
Los productos más efectivos son los que tienen en su composición elastina, extractos placentarios, sustancias hidratantes, colágeno, proteínas y aminoácidos. Con ellos, la piel se vuelve más elástica y soporta el peso del seno. Resultan de gran ayuda las compresas de tisanas de vegetales (caléndula y eucalipto).
A la hora de aplicar el producto que sea, hay que realizar un masaje, que tendrá una doble función. Por una parte, ayudará a que los cosméticos penetren en la piel mejor y, por otra, facilitará un control diario sobre cualquier cambio en el pecho. Los masajes debes ser realizados muy suavemente, de abajo hacia arriba, excluyendo el pezón y la aréola. Si se nota cualquier cambio, o algo que preocupe, hay que ir inmediatamente al ginecólogo.
Un consejo a seguir es evitar los corpiños demasiado apretados o que no se ajusten perfectamente a la talla personal. Utilizar el corpiño adecuado servirá para prevenir problemas de retención de líquidos y dolores de espalda, cuello y hombros.
La postura es otro aspecto que siempre hay que tener presente. Es una advertencia más que válida sobre todo en las mujeres que cuentan con senos muy voluminosos. Lo mejor es caminar y sentarse en la posición correcta, o sea, bien erguida. Esto mantiene tonificados los músculos pectorales.
Fuente: solomoda.com/muchabelleza.com