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Dakar: Una verdadera pasión

26.12.11| 16:06

Desde el 1 de enero y hasta el 16 se va a realizar, en tierras sudamericanas, una nueva edición del tradicional Rally Dakar que por cuarta vez consecutiva recorrerá paisajes catamarqueños. Todo el mundo motor posará los ojos sobre este desafío extremo en el que, hace más de dos décadas, se embarcan los amantes del Rally.
En el año 2009, la tradicional competencia motor llegó por primera vez a suelo argentino y causó una verdadera revolución en el país. Seguidores de todo el territorio nacional se vertieron a las rutas, caminos y desiertos por donde la competencia transitaba, para brindarle su apoyo a los competidores que ferozmente intentaban completar una de las travesías más difíciles del deporte mundial.
De repente y con mucha nostalgia, se empezaron a revivir las imágenes que durante años se hicieron presentes en los grandes premios del Turismo Carretera. Aquellos recuerdos de la gente a la vera del camino (algunos por su inmensa pasión y otros por el simple hecho de poder presenciar un acontecimiento deportivo único en el mundo), disfrutando del paso de grandes máquinas, demostrando de esta manera que el deporte motor sigue siendo una de las pasiones más grandes que tenemos los argentinos.
Pero el Dakar no solo despertó pasión, sino que también le demostró al mundo los valores que los argentinos tenemos y que muchas veces no son percibidos por la gente de otros países. Valores como compañerismo y solidaridad se hicieron evidentes en cada una de las ediciones en las que el Rally pasó por el país. Simplemente basta recordar aquella imagen de un “pequeño” Fiat 128 ayudando a la Hummer de Robby Gordon que había quedado atascada a la vera del camino, o las repetidas veces que con agua, nafta y comida, los simpatizantes colaboraron con pilotos de motos y cuatriciclos que tenían problemas para terminar un tramo.
El Dakar se ha convertido en una verdadera pasión para los argentinos que año tras año disfrutan con su paso por las tierras del país.

Fiambalá, un verdadero filtro
Cuando uno menciona el Dakar en Catamarca, sin dudas debe remitirse a las tierras fiambaleñas. Tierras que han albergado todas las ediciones de la competencia en Latinoamérica y que además se han convertido en las favoritas de los corredores y a su vez las más difíciles de superar.
"Casa del viento", en lengua cacán, significa Fiambalá. Un lugar especial, único. Por su belleza, por sus coloridos, por su violencia topográfica y por su suavidad cromática. Si bien la región de Tinogasta, Catamarca, ostenta su turismo, que crece sistemáticamente, también en el mundo del Dakar tiene su relevancia. Es uno de esos lugares significativos, por su complejidad en la navegación y sus desafíos permanentes en la conducción.
Estas tierras, admiradas por todos y tan desafiantes para muchos, tomaron gran relevancia en la primera edición en la recibieron el Rally, cuando el favorito a ganar las competencia, el español Carlos Sainz, sufrió un accidente en aquella recordada edición del 2009, por lo que se quedó sin poder terminar la competencia y peor aún, con el honor de un grande herido.
En 2009, el piloto de Madrid sufrió una caída en un río seco cuando dominaba la primera prueba hecha en suelo sudamericano. Allí se desvaneció el sueño de ganar el Dakar para el ex campeón mundial de rally. Por aquel accidente en Fiambalá, parte de la prensa (especialmente en su país) criticó al “Matador”. Finalmente, ese año el éxito fue para el sudafricano Giniel De Villiers, compañero de equipo en Volkswagen, con una Touareg.
Al año siguiente, el madrileño se tomaría revancha y ganaría en las tierras catamarqueñas, recuperando de esta forma su status de grande, pero Fiambalá ya había dejado su huella. Sainz fue sin dudas el hecho más recordado, pero las tierras del viento, se cobraron muchas víctimas en las tres ediciones en las que sirvieron de anfitrionas para la competencia y sin dudas en la venidera edición, serán el filtro más difícil a superar por los competidores que participen en el desafío.

Argentinos en el Dakar
El hecho de que el Rally se realice en nuestro país, ha generado que un gran número de coterráneos decida afrontar la travesía e intentar cumplir con un sueño que muchos quisieran hacer realidad.
En solo tres años, la participación de los argentinos ha crecido en forma acelerada. En la primera edición en nuestro país, solo 13 máquinas eran controladas por corredores locales, destacándose en ellas Marcos Patronelli en cuatriciclos y Orly Terranova y Gabriel Pozo en autos.
Para el año siguiente, la participación argenta llegó a ser de 45 corredores que pugnaron por conseguir el mejor resultado posible, que llegó de la mano de Marcos Patronelli, quien a bordo de su cuatriciclo consiguió la primer victoria Argentina en el Rally.
Tras el primer triunfo argentino, se llegó a la edición 2011, en donde 77 compatriotas cruzaron la línea de salida con el objetivo de representar a su país y a ellos mismos de la mejor manera.
Por primera vez, corredores del Turismo Carretera, aparecían entre las líneas de los argentinos que corrían en el Rally, la legión argentina se llamaron y la integraron Emiliano Espataro, Norberto Fontana y Juan Manuel Silva. Los resultados quizás no fueron los mejores, solo dos de ellos lograron arribar al final, pero si hay algo que el Dakar a enseña a los pilotos y espectadores es que lo importante no es llegar primero, sino simplemente llegar.
Aquella edición marcó también un hecho histórico para la provincia, ya que por primera vez, un catamarqueño se lanzaba a la competencia. Walter Dagostini, a bordo de su Volkswagen Amarok se animó a desafiar las exigencias de la prueba y si bien no logró completar la competencia (abandonó en sexta etapa), sin dudas su participación fue histórica para la provincia.
Pero la edición 2011, no fue tan dura con los argentinos. Nuevamente un participante de nuestro país llegó al escalón más alto del podio y una vez más fue un Patronelli, esta vez Alejandro, hermano de Marcos, quien en un cuatriciclo similar al que su hermano había usado un año antes, se llevó una nueva victoria celeste y blanca.
En esta edición, serán dos los catamarqueños que participen de la prueba, Walter Dagostini lo hará nuevamente en su Amarok, mientras que Diego Demelchori, se animará por primera vez a desafiar al Rally más difícil del mundo, a bordo de su moto Kawasaki.
Con este informe intentamos contarles un poco la historia de la prueba que durante 16 días mantendrá a gran parte de los argentinos con sus ojos puestos en este desafío, pero esto solo es historia.
En pocos días, el futuro será presente y una nueva edición del Rally Dakar pondrá primera, esta vez desde la ciudad de Mar del Plata y cuando menos nos demos cuenta, nuevamente las máquinas capaces de desafiar cualquier obstáculo estarán en la provincia escribiendo una nueva página en esta competencia llamada Dakar.

Texto: Sebastián Nahum
Fuentes: Archivo El Ancasti, www.dakar.com
Fotos: Archivo El Ancasti
Videos: http://www.cronoscatamarca.com.ar/
 

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