17.02.12| 12:58 El 22 de febrero se cumplieron 101 años del nacimiento de la catamarqueña Margarita Palacios, una de las precursoras del denominado boom del folklore argentino que diera comienzos cuando promediaba el siglo XX.
Nacida en Santa María, su historia de vida presenta aristas por demás atractivas, no sólo por su riqueza cultural, sino también por otros hechos distintivos de su vida familiar.
Su padre fue Eudoro Palacios, dueño y tony del circo Palacios. Su madre, Teresa Pascual, la contorsionista. Margarita, por lo tanto, se crió en el circo, donde aprendió pruebas de trapecio y fuerza capilar.
Pero lo suyo era el canto. Y de a poco pudo ganar espacio en el incipiente negocio del folklore gracias a la particularidad de su estilo, en el que combinaba un canto marcadamente regional, con tonos, ritmos e inflexiones propias del hablar andino de nuestra provincia. Polo Giménez supo definirla como un “pedazo de tierra que canta”.
Multifacética
Pero no sólo cantaba. También recitaba, contaba historias y hacía reír a su público a través del enunciado de relaciones con una gracia propia de la picardía criolla. Además, especialista en gastronomía tradicional, escribió el libro “Las comidas de mi pueblo”. Antes de esa publicación, en el número 22 de la revista "Folklore", en julio de 1962, apareció un suplemento dedicado a la cocina autóctona llamado "Platos criollos", con recetas de Margarita Palacios.
Sintetizando su pasión por la música y los platos criollos, Margarita Palacios, una vez que se instaló en Buenos Aires, abrió un local de música y gastronomía en la calle Camacuá al 200. En ese lugar, al que le decían la Embajada de Catamarca en Buenos Aires, murió en 1969 precisamente Polo Giménez, mientras actuaba.
Interpretándose a sí misma, actuó en películas como Al compás de tu mentira (1950), Cerro Guanaco (1959), Con gusto a rabia (1965) y El canto cuenta su historia (1976).
Las décadas del ´60 y del ´70 fueron las más fructíferas. En esos años participó de numerosos programas de radio y televisión, donde desplegaba su talento, su frescura y su histrionismo. En sus participaciones alternaba la música con los relatos humorísticos y sus infaltables recetas de cocina.
La autora de la cueca “Recuerdo de mis valles”, entre otros recordados temas, falleció en Buenos Aires en 1983.
Álbumes
Grabó cuatro trabajos discográficos: “Me presento como soy”, “Una vida para el canto” (grabó un tema con Mercedes Sosa), “Allá lejos y hace tiempo” (con Suma Paz) y “Margarita Palacios y sus coyas”.
Una receta de Margarita: Chanfaina
Ingredientes:
Cebolla de verdeo y cebolla de cabeza.
La sangre y los menudos de un cabrito o de un cordero.
Ají molido, comino, orégano, pimienta, pimentón, aceite o grasa.
Preparación:
Los menudos se comprende: tripas, panza, corazón, hígado, riñon.
Se lavan bien todos los menudos, se pone en una olla con agua a sancochar, en otra olla la sangre también a sancochar; una vez que hayan hervido, se pica todo en pedazos chiquitos, se coloca en otra olla o cacerola, grasa o aceite, se agrega la cebolla de cabeza picada chiquita, una vez que haya dado un hervor esto, con la olla tapada, se agrega la cebolla de verdeo. Probar a gusto y sacar al punto que se desea.